No es un mito, la soñada libertad financiera existe y tener una libertad económica es posible. A continuación, te presentamos tres puntos clave para conseguirla. Haz lo posible por cumplir todos los pasos y verás que consigues mejorar tu situación financiera.

¿Qué es la libertad financiera?

Es importante definir primero qué es la libertad financiera, para tener claro el concepto y no desvirtuar nuestros objetivos. La libertad económica o financiera consiste en poder emplear nuestro tiempo en lo que nosotros queramos. Y mientras disfrutamos de lo que más nos gusta hacer, seguir teniendo ingresos para vivir con tranquilidad y sin preocupaciones. Por lo tanto, el objetivo es generar ingresos superiores a nuestros gastos para así poder disfrutar de nuestra soñada libertad financiera.

Todo suena genial, sin embargo, lograr este equilibrio no es tan sencillo. Detrás debe ir tiempo, constancia, paciencia y mucho trabajo. Aunque es muchas ocasiones lo veamos tan imposible y lejano, simplemente hay que decidirse y hacer las cosas con cabeza para evitar en la medida de lo posible cualquier tipo de error.

Llegar a disfrutar de una libertad económica no es necesario, ya que muchas personas no tienen esa meta como objetivo principal de vida. Sin embargo, es una gran idea si lo que se quiere es no depender de una empresa ajena. Así que todo dependerá de nuestros ideales. Si aún no estás seguro de si querer disfrutar de dicha libertad solo para unos minutos y piensa en el futuro. ¿Imaginas toda tu vida dependiendo de un trabajo y un horario? Sí, tener un trabajo está muy bien, sobre todo si cobras al mes una determinada cantidad. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro, y para alcanzar una jubilación deberás pasar trabajando casi el resto de tu vida.

Por lo que, sin lugar a dudas, lo más recomendable si se quiere disfrutar del tiempo y de los placeres de la vida es alcanzando una libertad financiera. Sin embargo, esto no quiere decir que no disfrutemos de trabajar. Piensa que siempre puedes tener tu negocio y supervisar que todo vaya viento en popa. El punto de tener una libertad económica es que se tiene la oportunidad de elegir lo que más nos apetezca hacer, ya sea trabajar o jugar al golf a diario, por poner un ejemplo. Si no tenemos dicha libertad, nunca tendremos la posibilidad de escoger.

 

¿Qué se necesita para alcanzar la libertad financiera?

Existe una cosa muy importante a tener en cuenta para conseguir la libertad financiera. Toma nota: Contar con una motivación diaria. Así es, y aunque pueda parecer poco, una motivación nos va a permitir ser constantes para conseguir nuestros objetivos. Porque evidentemente una libertad económica no se consigue de la noche a la mañana. Se trata de un proceso muy largo, que dura incluso años. Sin embargo, el esfuerzo más tarde se ve recompensado.

Pero, ¿qué estamos dispuestos a dar a cambio para conseguir la tan ansiada libertad financiera? Hay que pensar en realmente qué es lo que buscamos con dicha libertad, cuáles son nuestros objetivos y qué haremos en caso de tener tiempo libre. Este será nuestro primer paso para conseguirlo. Contar con esa motivación que nos haga seguir adelante y sabiendo que cada mañana que nos despertemos vamos a levantarnos pensando en ese objetivo, esa motivación.

El siguiente paso es calcular el dinero que necesitamos para invertir, ya que no es lo mismo invertir en una cantidad o en otra. Y, además, calcular el dinero que nos va a costar cumplir con todas nuestras básicas y tenerlas cubiertas. Así como también debemos pensar no solo en el presente, sino también en el futuro y nuestros posibles gastos.

El paso siguiente es generar rentabilidad, es decir, invirtiendo nuestro dinero. Si no invertimos, no alcanzaremos la tan esperada libertad. No hace falta que se inviertan cantidades grandes de dinero, sino que se empiece a invertir, aunque sean cantidades bajas. Podrás desde invertir en bolsa, hasta abrir un negocio o invertir en máquinas vending, en inmuebles, etc.

Puedes invertir en bolsa dedicando tan solo 10 minutos al mes, lo que corresponde al tiempo de gestión de la inversión. Eso sí, deberás asesorarte bien para invertir en la mejor oportunidad posible.

El último paso, pero no menos importante es el tiempo. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. El tiempo es dinero y si no estás haciendo nada aún, eso ya te está costando bastante.

También es interesante pararse a pensar en nuestra capacidad de ahorro según nuestros ingresos. Ya que de esto dependen muchas cuestiones. Lo ideal sería por un lado reducir costes y por el otro incrementar ingresos. Si se llega a un equilibrio sería lo mejor y recuerda siempre llevar un control de tus gastos y tus ingresos, así sabrás exactamente cuándo y en qué se te va el dinero y es por donde tendrás que cortar.

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